Mediante combinación insuflado y cambio de ventanas hemos logrado en el chalet de nuestra sede en Colmenarejo, una certificación energética «C».
Las actuaciones de rehabilitación energética han sido un soplado bajo cubierta de palomeros con celulosa y espesor de 30 cm.
En la fachada hemos insuflado una cámara que variaba entre 2 y 10 cm con diversos materiales no absorbentes, tales como lanas minerales, lana de roca y corcho.
Para la instalación de carpintería nueva hemos elegido una carpintería premium, de alta calidad, con marcos de Kömmerling y triple acristalamiento con gas argón.
El resultado no ha sido una clasificación energética máxima, pero si una clasificación de alta eficiencia, la «C».

Veamos los números en nuestra actuación de combinación insuflado y cambio ventanas:
Presupuesto para un chalet de 200 m2 y 500 m3 de volumen y 400 m2 de envolvente:
15.000 € Presupuesto de cambio de carpintería a carpintería eficiente con marcos Kömmerling y triple acristalamiento
5.000 € Presupuesto para aislamiento perimetral de toda la fachada mediante insuflado de lanas minerales, lana de roca y corcho, y en la cubierta soplado con celulosa.
Amortización de carpintería 10 años: Ahorro energético de 1.500 €/año
Amortización de aislamiento 3 años: Ahorro energético de 1.333 €/año
Revalorización del inmueble a causa de pasar de una clasificación F (invendible) a una clasificación energética C (vendible y alquilable):
aprox. 50.000 €
Por tanto con una inversión energética de 20.000 € conseguimos un incremento patrimonial de valor de 50.000 € y además un ahorro energético de 29.000 € en 10 años. Sumado ambos importes, un negocio interesante que arroja un resultado neto de 6.000 €/año.

Sede de Aísla y Ahorra y edificio en el hemos probado la combinación insuflado y cambio ventanas premium.
Ventajas de la combinación insuflado y cambio ventanas:
- Excelente negocio de inversión energética con resultado de 6.000 €/año entre ahorros e incremento patrimonial en este caso de chalet del año 2000.
- El edificio es vendible o alquilable a futuro. Sin esta inversión no lo sería a partir del año 2030, y a partir del año 2033 si no tuviera al menos una letra «D».
- Este tipo de actuación requiere algo de capital, pero no es una inversión inviable o descabellada. Si bien a los buenos «arquitectos» siempre les gusta buscar soluciones maximalistas con aislamientos exteriores SATE con espesores generosos, y máximas clasificaciones en la certificación energética, al ser posible libres de puentes térmicos, la realidad económica en España se impone con estas soluciones mas realistas y pragmáticas y con un presupuesto viable. Al fin y al cabo los puentes térmicos son salvables con medidas desde el interior de revestimiento con PYL y aislamiento, o pintura térmica.
- La inversión no tuvo que hacerse de golpe. Durante varios años se fueron realizando, primero el aislamiento de la cubierta, después por plantas la carpintería, y al final el aislamiento insuflado en la fachada. De esta forma se pudo tirar cómodamente de ahorros anuales, sin necesidad de una financiación.
- Mas allá de la inversión, se nota inmediatamente una mejora del confort. Ahora se puede habitar la vivienda 24 horas con un alto confort térmico y acústico. No mas corrientes de aire frío en invierno, no mas calor asfixiante en verano con un poco de caldera y aire acondicionado, se vive como en el paraíso. El efecto acústico con las ventanas premium acústicas es impresionante. Ya no se escuchan ni ladridos, ni las fiestas del pueblo por la noche.