El sistema CAES y lavado de dinero en Francia es un asunto que llevó a cambiar las leyes francesas para combatir el Fraude. El sistema CAES es un sistema mediante en cual se puede obtener ingresos por cesión de derechos de ahorro energético, y en el que intervienen el cliente final, el instalador, un sujeto delegado (empresa que gestiona CAES) y un sujeto obligado (empresa que paga los CAES).
En España aparecieron hace 2 años muchas empresas francesas tituladas en el mayor de los casos por ciudadanos de origen francomagrebí, con prácticas de venta muy agresivas «Aislamientos por 1 €», que han desaparecido parcialmente, tras cambiar las reglas de juego el MITECO con la nueva ficha de CAES RES020, que eliminaba la posibilidad de fraude técnico y rebajaba los ingresos por CAES en un estimado 30%.
Sin embargo siguen habiendo empresas de esta tipología que permanecen en España, y que tras consultar con algunos trabajadores que trabajan en éstas y que prefieren permanecer en el anonimato nos informan que pagan en «B» a sus trabajadores, los tienen hacinados en pisos y les obligan a soplar 3 buhardillas al día. Bienvenidos a la esclavitud del siglo XXI.
Si un negocio no es sostenible en el tiempo, porque los ingresos de CAES ya no dan para cubrir al 100% los costes que con el aislamiento generan, habría que preguntarse porqué siguen actuando estas empresas en territorio español, manteniendo estas prácticas. Una posibilidad es que tengan todavía comprometidas contractualmente cantidades de obras, so pena de ser penalizadas. Viendo la procedencia de estas empresas sin embargo, resulta mucho mas interesante averiguar lo que sucedió en nuestro país vecino, Francia, y como se resolvió:

- Cómo blanqueaban: Al recibir los pagos legítimos en cuentas bancarias francesas por parte de las comercializadoras de energía (los Sujetos Obligados ), fondos de procedencia ilícita previa se mezclaban y se hacían pasar por el pago a subcontratistas. [1]
- Para justificar la salida de ese dinero legal recibido de los CEE y convertirlo en efectivo o desviarlo al extranjero, las instaladoras contrataban a empresas pantalla de construcción . Estos subcontratistas emitían facturas falsas y pagaban de vuelta a los cabecillas en efectivo («dinero B») o mediante transferencias internacionales. [1, 2, 3]
- En febrero de 2025, una operación de la en Lyon destapó una red de fraude en renovación energética que había desviado más de 13 millones de euros . En los registros se incautaron cientos de millas de euros en efectivo. Los acusados fueron procesados formalmente por estafa y blanqueo de capitales en banda organizada . [1, 2]
- La Fiscalía Europea (EPPO) también ha intervenido repetidamente en el sector de la eficiencia energética en Francia (como en los programas ‘ vinculados a europeos), condenando a directivos de empresas instaladoras y agentes comerciales por falsificación de auditorías e introducción de fondos ilícitos en circuitos comerciales legítimos. [1]
- Prohibición de subcontratación en cadena: Se limitó a un máximo de dos niveles la subcontratación de las obras para evitar las redes de empresas pantalla que diluían la mano de obra en «B».
- Evidencias digitales obligatorias: Las instaladoras francesas están obligadas a conservar durante 6 años pruebas fotográficas y de vídeo geolocalizadas y con sello de tiempo digitalizado de los materiales instalados antes de que se apruebe el certificado. [1]