Aislamientos térmicos y acústicos en Madrid, Toledo y Guadalajara

Existe la formación reglada en el aislamiento insuflado ?

Existe una desconexión enorme entre el Certificado de Profesionalidad (EOCN0210) — que es la formación reglada de aislamiento térmico, acústico y protección pasiva al fuego,
y la realidad de las empresas instaladoras que no pueden permitirse la «Formación reglada en el aislamiento insuflado».

Aquí te detallamos las razones de por qué este fenómeno es la norma y no la excepción:

1. El vacío en la Formación Profesional (FP)

A diferencia de Alemania o Francia, donde existe la figura del «Aislador» como un oficio de tres años, en España el aislamiento siempre se ha considerado una «unidad de obra» secundaria.

Tradicionalmente, el aislamiento lo ponía el albañil o el montador de PYL.

El título de Técnico en Aislamientos, que engloba la formación reglada en el aislamiento insuflado, es relativamente reciente en el catálogo del SEPE y apenas hay centros públicos que impartan el ciclo completo con las máquinas de insuflado específicas para productos como Rockwool, PAROC, URSA , Superglass, Celulosa Isocell o corcho Amorim.

2. El modelo de «Formación por Fabricante» es el motivo principal.

El mercado del insuflado funciona mediante un sistema de concesiones o homologaciones privadas:

Fabricantes con marcas como URSA, Superglass, Isocell, Paroc, Knauf, Rockwool o Amorim prefieren formar ellas mismas a sus instaladores a través de su distribuidor especializado. Formación que lleva impartiendo exclusivamente Aísla y Ahorra, SL desde hace 17 años.

Si una empresa quiere comprar material específico de una marca a precio de distribuidor, la marca le obliga a pasar un curso de formación sobre el manejo de su material y su maquinaria, ya que así está estipulado en la homologación del fabricante (ETA y EOTA).

Para la empresa, es más rápido, económico y eficiente enviar a un operario a un curso de 40 horas del distribuidor especialista que a un ciclo formativo de 600 horas.

3. La falta de exigencia en la licitación

En la mayoría de obras de rehabilitación energética (incluyendo las subvencionadas por fondos Next Generation):

Se exige el Certificado de Eficiencia Energética y la memoria técnica.

Se exige que el material tenga Sello CE o DITE/ETE.

Pero no se exige que el operario tenga el título de Técnico de Grado Medio. Con que la empresa esté dada de alta en el REA (Registro de Empresas Acreditadas) y el trabajador tenga el curso de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) de 20 horas, legalmente es suficiente.

4. La naturaleza del sector: «Aprender haciendo» El insuflado es un oficio muy mecánico. Un operario experimentado «oye» la máquina y sabe cuándo la cavidad está llena por el cambio de presión. Esa sensibilidad se adquiere con 200 casas a la espalda, no en un aula.

Muchas empresas consideran que la formación reglada es demasiado teórica y no enseña a resolver los problemas reales (como una cámara con escombros o un nido de avispas).

¿Qué riesgos conlleva la falta de formación? Riesgos y Consecuencias:

  • Puentes térmicos

Si el operario no conoce la termografía, puede dejar zonas sin rellenar.

  • Condensaciones:

Sin conocer la base teórica, pueden insuflar en lugares que necesitan barrera de vapor, tales como la construcción de madera, provocando humedades futuras, o utilizar materiales absorbentes donde el CTE los prohibe expresamente, por ejemplo en las fachadas.

  • Protección al fuego:  Las lanas minerales usadas son Euroclase A1 (no combustible), pero si se instala mal junto a chimeneas o focos halógenos, se pierde la seguridad del sistema.
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